Plastilina

Si hay una manualidad universal  con la que todos hemos jugado, creado y  modelado, esa es la plastilina. Desde muy pequeños la hemos utilizado y juntos a sus múltiples accesorios hemos creado multitud de figuras y formas.

La plastilina se inventó en 1880 en Múnich (Alemania). Es un material de plástico, que lo podemos encontrar en una gran variedad  de colores, y aunque cada vez existen más variantes, su compuesto es a base de calcio, vaselina y otros compuestos alifáticos, principalmente el ácido esteárico.

Entre sus propiedades podemos destacar, que pese a ser un plástico termoestable, es un material flexible y tiene una baja resistencia a las temperaturas.

Resulta imprescindible para el aula, ya que además de utilizarse con fines terapéuticos, favorece el desarrollo de la psicomotricidad y la creatividad. Además no  ensucia, ni mancha y aunque ya la hayamos utilizado se puede desmoldear  de forma muy sencilla y además resulta muy económica.

Dada su agradable textura es perfecta para que los más pequeños comiencen el modelaje, porque además tarda  en endurecerse más que cualquier tipo de arcilla.

Parte del gran éxito que tiene sobre todo con los más pequeños  son los moldes y accesorios como churreras o espátulas  que permiten muchas más posibilidades y a los más pequeños les resultan más atractivos.

Existen diferentes tipos de plastilina adaptadas a la edad desde los 2 años, ya que es un tipo de plastilina más blanda y que tarda más en endurecer, pero es un material que divierte a niñ@s de todas las edades, incluso los adultos la utilizan para  realizar animaciones.